Esta receta forma parte del Reto "12 recetas con los niños" de Cacerolas y Abrazos. Está sacada del libro "Escuela de Cocina" de Jamie Oliver.
Ingredientes:
- 3 huevos
- 115g de harina común
- sal
- 285ml de leche
- aceite vegetal (yo lo he usado de girasol)
Preparación:
Bate los huevos con la harina, la sal y la leche hasta que estén muy bien mezclados. Deja reposar la masa media hora. Enciende el horno y espera a que se caliente, y mientras se calienta pon una bandeja para muffins en la parte más alta del horno. Cuando se haya calentado bien, saca la bandeja para muffins, dejando el horno con la puerta cerrada para que no pierda calor, y pon en cada uno de los huecos para muffins una cucharada de aceite y vuekve a poner la bandeja dentro del horno para que se caliente el aceite bien. Cuando el aceite esté casi echando humo, saca la bandeja hasta la mitad y rellena lo más rápido posible los huecos para muffins con la masa batida que tenías reposando. Cierra la puerta del horno y no la abras para nada durante los próximos 15 minutos. Saca la bandeja del horno una vez pasados esos 15 minutos cuando veas que tus púdines están inflados, dorados y crujientes por fuera.
La receta es sencillísima y deliciosa. A nosotros nos han bajado porque probablemente los hemos sacado del horno antes de tiempo, pero el sabor es espectacular igualmente. Aunque lo normal son servirlos para acompañar asados, yo los he servido como merienda, rellenos de jamón cocido, y con una buena tetera de té Earl Gray, y los hemos disfrutado mucho.
Con la masa que me quedaba he hecho un pudin más, pero a pesar de que dentro del horno estaba levantado y precioso, al sacarlo también se ha hundido :-(


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