martes 28 de abril de 2009

Aprendizaje conversacional


Esta pasada semana estuvimos en Inglaterra pasando unos días de vacaciones, allí, lejos de Internet, de libros y de cualquier objeto o instrumento que se pueda considerar académico, se puso de manifiesto, una vez más, lo fácil que les resulta a los niños aprender cuando algo les llama la atención o les interesa. Y no lo digo solo por el hecho de estar inmersos durante una semana en otra cultura con diferentes costumbres, gastronomía, idioma, construcciones, horarios, etc, que también fue muy interesante ver como los niños iban absorbiendo todo lo que les envolvía con suma rapidez y como Tristany era capaz de lograrse entender con otros niños para poder jugar, incluso les enseñaba algunas palabras en español, ja, ja.

Uno de los días en que estábamos en el cottage que habíamos alquilado en Frome (Somerset), los niños pusieron una de las películas que había allí, y era la de Anastasia en dibujos animados, no terminaron ni tan siquiera de verla, pero al día siguiente mientras estábamos cenando Yvain empezó a hacernos preguntas sobre los Romanov, la revolución rusa, la base sobre la que se había hecho esa película, si Anastasia sobrevivió o no, que diferencias había con una dictadura comunista y una fascista, etc, de ahí, hablamos sobre la revolución rusa, la familia del zar, las investigaciones llevadas a cabo que demuestran que aniquilaron a toda la familia imperial y que por lo tanto Anastasia era una impostora, por que se provocó la revolución rusa, la revolución americana y la francesa, las diferencias entre república y monarquía, la guerra civil española, los movimientos fascistas en Italia y Alemania, la guerra de Yugoslavia, la ONU, etc...

Estuvimos contestando a la mayoría de sus preguntas, que según iba avanzando la conversación cada vez eran más y más diversas, y ya quedamos que algunas cosas las buscaríamos juntos, ya que no tenemos todas las respuestas, pero se que un niño de 12 años estuvo durante unas tres horas fascinado hablando con dos adultos y comprendiendo muchas cosas sobre la historia que alguna vez había oído de refilón o que había visto de forma fugaz en algún documental, pero antes no le interesaban estos temas, y ahora sí, y poder aprender de forma conversacional, distendida, sabiendo que tus preguntas son atendidas, y que no pasa nada si se salta de un tema a otro, ya que las conversaciones son así en la vida real, y eso es lo que estamos haciendo en realidad, estamos viviendo, y la vida comporta aprendizaje constante, es una gozada.

En multitud de ocasiones he observado que sacamos mucho más de conversaciones con nuestros hijos que de ponernos a hacer trabajos con materiales académicos concretos (aunque es algo que también hacemos).

Y esto es solo un botón de muestra, no os creáis que allí quedó todo, en el avión me volvió a preguntar sobre el tema, y es que la curiosidad de los niños puede ser infinita, incluso cuando son adolescentes.

8 comentarios:

Pilar Marquez dijo...

Lo que pasa es que hay que aprovechar cuando son ellos los que te hacen las preguntas, o sea que ése es el momento propicio y están preparados para escuchar y aprender; porque como se te ocurra sacar cualquier tema que ellos no te hayan preguntado, o decir "mira que iglesia más bonita, es de estilo románico, bla, bla" te miran con cara rara pensando que no les interesa nada (aunque probablamente sí que se les quede).
Pero bueno, al grano, me parece genial que hayais podido hablar de esos temas con vuestro hijo. Besitos

amigos homeschoolers dijo...

Gracias Pilar. Tienes mucha razón, lo ideal es enganchar el momento al vuelo y aprovechar en ese instante para tratar el tema, justo cuando les interesa.

Besos

Maria dijo...

Tenéis razón. Esto podría llevar a repensar enla forma en que están organizadas las escuelas, metiendo información no interesante a los niños, pero además haciendola poco interesante. Quiero decir que cualquier tema puede resultar atractivo para un niño, pero hay que saber introducirlo de maera que le llame la atención y estimule su curiosidad. Esto me está gustando de educar en casa.

1beso.

Silvia dijo...

Gracias por compartir Azu. Es un esfuerzo constante el aprovechar los "teachable moments" que se presentan solos...y vaya que requiere mucho esfuerzo cuando las preguntas vienen en momentos de cansancio. Pero he visto que casi siempre el tema de interes puede retomarse al dia siguiente. El chiste es ser participes con ellos del interes.
Un abrazo.

Estherqp dijo...

Es verdad, Elías funciona mucho de esta manera. Y es que cuando los niños (y los mayores!) están intersados por algo y preguntan por ello... son verdaderas esponjitas!!

MartaSada dijo...

jejeje, Azu, leyéndote me ha venido a la cabeza el ejemplo de una cuentacuentos a la que vamos esta temporada en la biblioteca. Me pone nerviosísima porque se sienta y para introducir su cuento, empieza a hacerles preguntas a los niños, como para empezar una conversación. Pero en seguida te das cuenta que no quiere escuchar ninguna respuesta de los niños, porque así que se embalan un poco a contarle cosas, ella los corta, como si lo que verdaderamente interesara fuesen sus preguntas, solamente.Buf... luego del cuento suele hacerles bailes, o pequeños teatrillos que a los peques les chiflan, por eso vamos, pero esa actitud, de que solo importe lo que ella pregunta, pero no enlaza con lo que los niños le pregunten, ni continúe con sus aportaciones...me poneeee...
Me he liado, pero que sí, que siempre, una diálogo mientras se come una tortilla equivale a cien páginas de fichitas, jejeje. Un beso

amigos homeschoolers dijo...

Gracias por vuestros comentarios, estoy de acuerdo con todo lo que decís, los seres humanso cuando algo les interesa realmente son esponjas, y no hay como tratar un tema delante de una tortilla :-)

Besos

NATALIA dijo...

Bonita entrada.
Por cierto, habéis adelantado el viaje ¿no?
Besos.